Español / A2

El padre, el hijo y el animal

Short story

Un hombre vivía con su hijo cerca de una ciudad. El chico era inteligente, pero tenía poca experiencia. Cuando su padre quería hacer algo, él siempre veía problemas. Por eso, el padre dejaba de hacer cosas útiles.

Un día decidió darle una lección. Los dos fueron al mercado con un animal para llevar las compras. Al salir, el animal no llevaba nada y los dos iban a pie.

Unos hombres los vieron y dijeron:

— ¡Qué tontos! Tienen un animal sin carga y van andando.

— ¿Qué piensas? —preguntó el padre.

— Tienen razón.

Entonces el padre le dijo: «Sube tú al animal». Más adelante encontraron a otras personas.

— El padre es mayor y va a pie. El joven puede andar, pero va montado. ¡Eso está mal!

El hijo también estuvo de acuerdo con ellas. Bajó del animal y su padre subió.

Después oyeron otra opinión:

— El niño es pequeño y se cansa. El padre está acostumbrado a trabajar. ¿Por qué no deja montar al hijo?

El chico pensó que esas personas tenían razón. Entonces el padre lo invitó a subir con él.

Ahora los dos iban montados. Pero otro grupo dijo:

— ¡Pobre animal! Está débil y apenas puede caminar. No debe llevar a los dos.

El hijo volvió a estar de acuerdo. Su padre le dijo:

— Primero andábamos los dos. Después montabas tú, luego yo y ahora vamos juntos. Siempre hay alguien que dice que hacemos mal. ¿Qué podemos hacer para gustar a todos?

El padre explicó la lección:

— No puedes gustar a todo el mundo. Antes de actuar, piensa qué necesitas y qué está bien. Si una cosa es buena y útil, no dejes de hacerla solo por miedo a las opiniones de los demás.


English summary · includes the ending

A clever boy often persuades his father to abandon useful plans by pointing out everything that could go wrong. The father decides to teach him a lesson during a journey to market. They take an animal to carry their purchases, but initially both walk.

Passers-by call them foolish for leaving it unloaded, so the boy rides. Another group says the older father should ride instead. They exchange places, only to hear that it is unfair to make the young boy walk.

Both then ride together. A final group criticises them for overloading the weak animal. The boy agrees with every criticism.

His father points out that they have tried every arrangement and none has pleased everyone. The lesson is to consider what is right and useful, then act thoughtfully. Fear of criticism alone should not stop a good decision. The broader story also recommends seeking wise advice and avoiding unnecessary haste.

Adapted for Lejrbår from the credited source.
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