Español / C1
Los dos conejos
Un conejo atravesaba unas plantas perseguido por dos perros. El narrador se resiste a decir simplemente que corría: por la velocidad que llevaba, casi habría que decir que volaba. Un compañero suyo salió de su refugio y lo llamó para que se detuviera.
Al preguntarle qué sucedía, recibió una respuesta entrecortada por la falta de aire: dos galgos venían siguiéndolo. El segundo conejo distinguió a los perros a lo lejos, pero no aceptó aquella descripción. Aseguró que eran podencos, otra clase de perros de caza.
La diferencia de nombres dio paso a una disputa. El primero insistía en que se trataba de galgos, y de galgos claramente reconocibles: los había visto bien. El segundo sostenía lo contrario y le reprochaba su desconocimiento. Uno afirmaba, el otro negaba; las respuestas terminaron reduciéndose a repetir el nombre que cada cual consideraba correcto.
Durante esa discusión, los perros alcanzaron a los conejos y atraparon a ambos, que se habían quedado desprevenidos.
La fábula invita a tomar ejemplo de ese desenlace a quienes, ocupados en cuestiones de poca importancia, desatienden lo esencial. La seguridad con que los conejos defienden sus respectivas opiniones no los protege del peligro que comparten. Su conversación se centra en una diferencia que, en esas circunstancias, no modifica la necesidad inmediata de huir.
English summary · includes the ending
A rabbit races through some bushes with dogs following him. He is running so fast that the narrator describes him as flying. A second rabbit comes out of his hole and asks his friend to stop and explain what is happening.
Out of breath, the first rabbit says that two greyhounds are chasing him. His companion can see the dogs, but insists that they are not greyhounds. He says they belong to another kind of hunting dog, called podencos.
The first rabbit strongly disagrees. He is sure of what he has seen. The second is just as certain and tells his friend that he does not understand the matter. They keep repeating their different answers instead of escaping.
While the rabbits argue, the dogs reach them and catch both. The final advice is clear: people who leave an important problem aside to discuss small, unimportant differences should learn from these two rabbits.
Adapted for Lejrbål from the credited source.
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