Español / B1
Doña Truhana
El conde Lucanor estaba hablando un día con su consejero, Patronio. Alguien le había propuesto un plan que parecía muy bueno para ganar dinero. Una primera ganancia permitiría obtener otra, después vendría una tercera y, si todo salía como le habían explicado, el resultado sería una gran fortuna.
El conde contó todos los detalles y pidió consejo. Patronio lo escuchó antes de responder.
—Señor conde, siempre he oído que es mejor confiar en cosas seguras que en esperanzas sin una buena base. A quienes olvidan esto les puede pasar lo mismo que a doña Truhana.
El conde quiso saber qué le había ocurrido a aquella mujer, y Patronio empezó su historia.
Doña Truhana era bastante pobre. Un día iba al mercado con una olla de miel sobre la cabeza. Mientras caminaba, comenzó a pensar en el dinero que recibiría por la miel y en cómo podía usarlo.
Primero compraría huevos. De ellos nacerían pollitos que, con el tiempo, se convertirían en gallinas. Luego vendería las gallinas y compraría ovejas. Y así, con el dinero de cada venta, podría comprar más cosas y seguir ganando. Todavía no había llegado al mercado, pero en sus pensamientos ya era más rica que cualquiera de sus vecinas.
Después imaginó las bodas de sus hijos y sus hijas. Se vio paseando por la calle con ellos y con sus nuevas familias. Pensó en lo que diría la gente al verla: había sido tan pobre y ahora tenía tanta riqueza. Todos hablarían de su buena suerte.
Aquellas ideas le dieron tanta alegría que empezó a reír. Sin pensar en la olla, se dio una palmada en la frente. La miel cayó al suelo con la olla, que se rompió.
Al verla rota, doña Truhana se puso muy triste. Sentía que había perdido todo lo que había imaginado: las gallinas, las ovejas y la fortuna de su familia. Pero nada de eso había llegado a existir. Había construido todos sus planes sobre una esperanza, y al final ninguno se cumplió.
Patronio volvió entonces al asunto del conde.
—Examine si lo que le prometen es posible y razonable. Si quiere probar el plan, piense primero en lo que puede perder. No arriesgue algo importante por una ganancia que todavía no es segura.
El conde aceptó el consejo, lo siguió y obtuvo buenos resultados. Don Juan Manuel recogió la historia con esta enseñanza: confía en las cosas ciertas y no te dejes llevar por esperanzas sin fundamento.
English summary · includes the ending
Count Lucanor asks his adviser, Patronio, about a plan that promises great profits. Each stage is supposed to make the next one possible. Patronio answers with the story of Doña Truhana, a poor woman walking to market with a pot of honey on her head.
She imagines selling the honey and buying eggs. The eggs will become chickens, and selling the chickens will allow her to buy sheep. In her thoughts, the business keeps growing until she is richer than all her neighbours. She pictures her children getting married and the whole family walking together while people admire her success.
Delighted, she laughs and touches her forehead. The pot falls and breaks, taking her imagined fortune with it. Patronio advises the count to trust realistic plans and avoid risking valuable possessions for uncertain rewards. Lucanor follows this advice and benefits from it.
Adapted in contemporary Spanish for LEJRBÅL directly from Don Juan Manuel’s public-domain El conde Lucanor, example VII. Includes the conversation with Patronio and the closing lesson; historical spelling is modernized.
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