Español / C1
El burro flautista
El narrador comienza admitiendo, con humor, que esta pequeña fábula se le ha ocurrido por casualidad. Esa misma expresión vuelve una y otra vez, marcando tanto el desarrollo de los hechos como el error de quien los interpreta.
Un burro pasaba cerca de unos campos y encontró una flauta que un joven pastor había dejado olvidada. Se acercó para oler el instrumento y soltó un soplo por la nariz. El aire penetró en la flauta y esta sonó. El encuentro, el olvido, el soplo y el sonido fueron casuales; no hubo una actuación musical deliberada.
El burro, sin embargo, recibió aquel sonido como una confirmación de su talento. «¡Qué bien sé tocar!», declaró, protestando además porque se considerara mala la música de los burros.
Su conclusión convertía un resultado fortuito en una habilidad propia. Donde el narrador insistía en la casualidad, el animal veía un mérito propio. La distancia entre ambas explicaciones constituye la broma de la fábula.
El cierre aplica esa situación a quienes aciertan alguna vez sin conocer las reglas del arte que practican. Un acierto aislado puede deberse a la suerte; por sí solo, no acredita un conocimiento. La observación inicial del narrador, que atribuye también su pequeña historia a la casualidad, añade una nota de humor a la advertencia sobre la facilidad con que se confunden éxito y saber.
English summary · includes the ending
A donkey happens to pass near some meadows and finds a flute. A young shepherd has accidentally left the instrument there. The donkey approaches it to smell it. As he does so, he gives a snort, and the air enters the flute. By chance, the instrument makes a sound.
The donkey is delighted. He declares that he knows how to play very well and objects to the idea that a donkey's music is bad. He takes the unexpected sound as proof of his musical skill.
The narrator points out the mistake behind this proud claim. Some people, like the donkey, may get something right once without knowing the rules of the activity. A lucky result does not show that they have learned the skill. The poem also playfully says that the narrator himself thought of this little fable by chance, repeating the same idea throughout the story.
Adapted for Lejrbål from the credited source.
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